Idea clave
La primera respuesta es un borrador. Pide cambios: más corto, más fácil, otro ejemplo, otro tono.
Mucha gente pregunta una vez y se queda con lo primero. El secreto es seguir la plática. La IA recuerda lo que hablaron en esa conversación.
Frases que funcionan muy bien:
- «Explícamelo más fácil, como a un niño de 10 años.»
- «Dame un ejemplo con cosas de México.»
- «Hazlo más corto.» / «Hazlo más formal.»
- «Dame 3 opciones diferentes.»
- «¿Qué me faltó preguntar?»
- «Hazme 5 preguntas para ver si entendí.»
La última es poderosa: convierte a la IA en tu maestro particular. En esta escuela puedes además cambiar el modo del tutor (niño de 5, joven de 16, adulto o persona de 80) para que te hable a tu medida.
¿No quedó claro? Pídele al tutor que te lo explique como a…
Practica
Pregúntale algo al tutor y después escríbele «más fácil» o «dame otro ejemplo». Observa cómo cambia.
Abrir el tutorRepaso
Si la respuesta no te gustó, ¿qué haces?